En 1841 y luego en 1848, dos comisiones militares fueron encargadas de mejorar la defensa del puerto, apareciendo entonces Port-Vendres, por su posición, como el único puerto, con Toulon, que podía recibir buques de guerra. La defensa principal se sitúa en la punta del Mauresque.
El desarrollo del Fuerte de la Mauresque requirió importantes excavaciones de roca y movimientos de tierra. La sala reducida es una estructura rectangular que comprende, en la planta baja, siete salas abovedadas de medio punto. A ambos lados del pasillo de entrada se encontraban la habitación del encargado de la batería y la del capitán del puerto. A esto le siguieron la cocina, el almacén de alimentos, las salas de tropas y tres almacenes de artillería. Una escalera interior daba acceso a la terraza rodeada por una galería cubierta, equipada con bocas de incendio. Las alas sur y este de esta galería han desaparecido.





