Adéntrate en un auténtico taller de soplado de vidrio y déjate cautivar por la danza del vidrio fundido, soplado a boca con técnicas ancestrales. Los vidrieros de Saint-André te invitan a descubrir los secretos de su oficio, con demostraciones continuas, explicaciones accesibles y una exposición de sus mejores piezas. En un ambiente cálido y acogedor, estos apasionados artesanos comparten con gusto su experiencia, su día a día y la historia de este singular arte. Una experiencia vibrante, sensorial y enriquecedora para disfrutar solo, en familia o con amigos.








